18.10.26

Gabinete de ocurrencias

 Estoy exponiendo en Casa Golondrina, Duarte Quirés 29, Villa Allende, Córdoba. Inauguró ayer 17 de octubre y estará abierta los sábados hasta el 6 de noviembre.

Se exhiben obras a partir de distintas series y procesos creativos, desarrollados en diferentes épocas, a lo largo de veinticinco años de práctica artística ininterrumpida. Algunas de estas obras ya transitaron diferentes espacios y exhibiciones; otras, son piezas completamente inéditas.

En este recorrido, conviven la experimentación, la iconografía de los pueblos originarios y la indagación en mis raíces mestizas. Cerámicas; pinturas en acuarela y obras con un pulso político inevitable. ¿Qué obra no lo tiene? El conjunto se articula en la tensión de los elementos «Tierra y Agua».

La Tierra se manifiesta como territorio, patria, lugar de pertenencia y sustancia mineral, encarnada en la cerámica. El Agua representa aquello que fluye, el cambio, la vida en su transcurrir. La sustancia vital para la existencia humana y animal, materializada en las transparencias de la acuarela.

A lo largo de mi trayectoria vital y artística, transité, tanto el campo de las Bellas Artes, como los lenguajes del Arte Contemporáneo: instalaciones, performances y objetos recontextualizados. Fiel al principio de la no contradicción, enunciada por Marcel Duchamp, no me siento encuadrada en ninguna disciplina específica. Me percibo humana —o poshumana— y transdisciplinar.

Mi formación refleja esa misma pluralidad: soy abogada y, también, profesora de Dibujo y Pintura. Me preparé en incontables cursos de grado, posgrado y capacitaciones. Di charlas y formaciones corporativas, en mi paso por el mundo de las empresas. Ejercí la docencia en Artes, en la educación media y universitaria, durante veinte años. Escribí textos académicos y prosa literaria; algunas, publicadas.

A veces, soy errática y dispersa; pero, también, creativa y productiva. Soy neurodivergente. Valoro profundamente la creación handmade (el hacer con las manos, en contraposición a tanta tecnología e inteligencia artificial) y los ready mades duchampianos que, a veces, se me ocurren. Dejo que convivan en mi práctica. Les doy espacio y pongo el cuerpo.

En este Gabinete de ocurrencias y curiosidades reúno elementos de esos heterogéneos procesos creativos. Arte y vida, a veces, se superponen. Para mi salud mental, a menudo, los separo tajantemente. Para mí, el arte es lo que se escapa, lo que se escurre y lo que se nos ocurre. Lo que habita en el intersticio.

Mind the gap.

                                                Les invito a visitarla. 

En la Casa también hay una exposición maravillosa de León Ferrari, en la que el 3er y 4to sábado de cada mes hay una visita guiada por Julieta Samorano, nieta del artista, imperdible oportunidad para acercarse más a la obra del maestro en la casa diseñada por Augusto Ferrari su padre, arquitecto de numerosas obras en Córdoba entre ellas la famosa iglesia de Los capuchinos.