Estoy exponiendo en Casa Golondrina, Duarte Quirés 29, Villa Allende, Córdoba. Inauguró ayer 17 de octubre y estará abierta los sábados hasta el 6 de noviembre.
Se exhiben obras a
partir de distintas series y procesos creativos, desarrollados en diferentes
épocas, a lo largo de veinticinco años de práctica artística ininterrumpida. Algunas
de estas obras ya transitaron diferentes espacios y exhibiciones; otras, son
piezas completamente inéditas.
En este recorrido,
conviven la experimentación, la iconografía de los pueblos originarios y la
indagación en mis raíces mestizas. Cerámicas; pinturas en acuarela y obras con
un pulso político inevitable. ¿Qué obra no lo tiene? El conjunto se articula en
la tensión de los elementos «Tierra y Agua».
La Tierra
se manifiesta como territorio, patria, lugar de pertenencia y sustancia
mineral, encarnada en la cerámica. El Agua representa aquello que fluye,
el cambio, la vida en su transcurrir. La sustancia vital para la existencia
humana y animal, materializada en las transparencias de la acuarela.
A lo largo de mi
trayectoria vital y artística, transité, tanto el campo de las Bellas Artes, como
los lenguajes del Arte Contemporáneo: instalaciones, performances y objetos
recontextualizados. Fiel al principio de la no contradicción, enunciada por Marcel
Duchamp, no me siento encuadrada en ninguna disciplina específica. Me percibo
humana —o poshumana— y transdisciplinar.
Mi formación
refleja esa misma pluralidad: soy abogada y, también, profesora de Dibujo y Pintura.
Me preparé en incontables cursos de grado, posgrado y capacitaciones. Di
charlas y formaciones corporativas, en mi paso por el mundo de las empresas. Ejercí
la docencia en Artes, en la educación media y universitaria, durante veinte
años. Escribí textos académicos y prosa literaria; algunas, publicadas.
A veces, soy errática y dispersa; pero, también, creativa y productiva. Soy neurodivergente. Valoro profundamente la creación handmade (el hacer con las manos, en contraposición a tanta tecnología e inteligencia artificial) y los ready mades duchampianos que, a veces, se me ocurren. Dejo que convivan en mi práctica. Les doy espacio y pongo el cuerpo.
En este Gabinete de ocurrencias y curiosidades reúno elementos de esos heterogéneos procesos creativos. Arte y vida, a veces, se superponen. Para mi salud mental, a menudo, los separo tajantemente. Para mí, el arte es lo que se escapa, lo que se escurre y lo que se nos ocurre. Lo que habita en el intersticio.
Mind
the gap.
Les invito a visitarla.
En la Casa también hay una exposición maravillosa de León Ferrari, en la que el 3er y 4to sábado de cada mes hay una visita guiada por Julieta Samorano, nieta del artista, imperdible oportunidad para acercarse más a la obra del maestro en la casa diseñada por Augusto Ferrari su padre, arquitecto de numerosas obras en Córdoba entre ellas la famosa iglesia de Los capuchinos.





